La voz en mi cabeza no para de hablar. No escucho nada más, ni siquiera la música psicodélica logra distraerme para borrar al menos por un momento ese sonido constante.
- "Pasará de nuevo", me dice.
Y yo sé que así será.
- "No puedes estar dispuesta a vivir esto otra vez", añade.
Y sé que no lo estoy.
- "Vamos... haz algo", insiste.
Pero no me atrevo a hacerlo, simplemente imagino que lo hago y el corazón que se ha vuelto a romper, se retuerce en la cavidad de mi pecho.
No quiero pasar por esto otra vez. Ya no quiero estar perdida, no quiero más mentiras...
"¿No crees que ya ha sido suficiente?".
Sí.