Me pregunto si eras tú a quien estaba buscando.
El nombre escrito en mi boleta.
Quien ya estaba asignado desde hace tiempo.
Me inquieta saber el destino.
Quisiera poder entenderlo todo,
verlo en perspectiva y disfrutar de la partida,
aunque ya haya un conocimiento de lo que va a pasar.
En esto divago mientras viajo a través de mi mente.
Sin quererlo estoy pensando en ti.
Eres tú la razón de este vuelo.
La música está por dentro,
por fuera y alrededor.
¿En qué momento nació este momento?
¿Qué lo antecede?
(fly, you better try)
¿Cómo se coló la música a mi mente?
¡No quiero dejar de moverme!
¡Qué extraña forma de mover las cartas...
aislar las miradas,
cegar,
abrir en otro paraíso!
No puedo entenderlo. (Quiero saberlo)
No me conozco hoy...
poco encuentro de la otra.
Reflexiva... iracunda
...distinta...
¿Qué sigue después de este punto?
A veces creo que lo sé...
que está documentado en alguna parte de mi ser...
que basta sobrevolar la mente para encontrarlo...
a vuelo lento, profundo, constante...
pasará frente a mí y lo veré por segundos eternos...
y desaparecerá en su escondite...
y me pregunto de nuevo:
¿Cómo termina la historia?
¿Cómo sigue?
¿Cuánto dura?
¿Eras tú a quien estaba buscando?
Me cuesta concentrarme...
a veces siento que me atrapa...
y no me quiero ir.
Es inevitable dejar de moverme,
las palabras se confunden en cada ruptura,
el pensamiento sigue tras el movimiento...
Imágenes...
siempre animales...
con los ojos abiertos...
arriba en una nube...
como en una historieta.
(...where are you, where are you, where are you, where are you...)
¿Por qué no bailaba antes?
Me gusta tanto hacerlo,
mucho más cuando avanza el pensamiento al mismo ritmo,
pero con más velocidad.
Y de pronto vuelves a mí,
como una pluma,
sosteniéndote en el aire como el propio aire,
ligero.
¿Por qué no puedo ver el futuro... para qué verlo?
Siempre me pregunto qué va a pasar,
¿cómo saberlo?
Como un espectador,
a lo lejos,
con el sol de frente...
tal vez es así como te veo y no reconozco si eres tú a quien estaba buscando.
Como en una fotografía.
Quisiera saber cuánto tiempo te quedarás conmigo para poder disfrutarte todo...
es hasta ese punto al que quiero llegar...
cómo seré entonces,
qué tendremos juntos,
qué habrás dejado para recordarte siempre.
¿Eres tú?
Le pregunto a una sombra que veo desde atrás de mi propia figura...
en voz baja,
sin ella,
a través del mismo pensamiento con que te hablo siempre,
incluso despierta.
Pero ni siquiera veo bien qué tal alto o qué tan flaco estás...
cómo es tu cara,
cuál es la forma de tu cabeza,
el tamaño...
cómo son tus dedos,
tu mano, tus pies...
qué ropa llevas,
cuál es tu postura...
¡tal vez te estoy confundiendo y no sé cómo saberlo!
No sé si escucho o quiero escuchar...
si me invento los sonidos de mi corazón
o si estos en verdad hablan y me dicen que eres tú.
(...you can be anyone...)
Cuando estoy así me siento tan bien,
que incluso puedo ver a otra Aimeé.
Me gusta esta sensación de verlo todo y no ver nada al mismo tiempo...
es tan auténtica.
Todo ya estaba previsto...
Fue un pensamiento inducido...
siento cómo lo rechaza mi mente...
y me vengo en otro pensamiento...
quiero incluirte y lo hago sólo con invocarte.
¡Qué rico es estar en este vuelo... contigo en mi mente!
Es extraño cuando pienso en palabras.
(...no es lo que ves, sino cómo lo ves...)