Arranco el dolor de mi pecho... sincero despojo del abandono creado por una acción propia.
Renuevo el sentimiento, afirmo el pensamiento, acepto lo que hoy está aquí sin fijar la mirada en lo que quedó atrás.
Adentro... el amor sigue adentro, ileso, salvo, indemne, zafo, incólume... circunstancial cambio del destino... de ambos destinos.
Incertidumbre como siempre, más una gran certeza que se plantea en la mente y escapa por mi boca en voz alta: “estoy enamorada”.
Imágenes... otras... memoria que se antoja repetir hasta el cansancio.
Otro libro, otra historia, otro documental tan intenso como el primero... o quizá más.