jueves, junio 15, 2006

ALEXIEL

Alexiel despierta, la oscuridad ha invadido su santuario.

Envuelta en penumbras toca su rostro húmedo, alza la mirada en busca de un poco de luz y sólo percibe una mancha negra que la asfixia.

Busca en la memoria un recuerdo que le explique qué pasó, cómo se tornó todo tan denso, dónde quedó su energía, por qué sus alas no se abren, por qué siente una espada clavada en el pecho.

Nada. No hay respuestas.

Abre la boca en un intento por gritar y sólo es capaz de emitir un suspiro débil que hiela su piel.

"No hay peor tortura que morir en vida", escucha a una voz ajena decir, al tiempo que descubre un destello cegador que la ilumina de pies a cabeza.

Entonces Alexiel se descubre encadenada a una roca.

Mira dentro de su cuerpo y percibe que no tiene corazón, ni sangre, ni órganos... sólo un abismo eterno que gira en espiral.

Alexiel aparta la mirada y regresa al exterior. Las cadenas, la roca y sus alas ya no están.

El destello desaparece poco a poco y el ambiente a su alrededor comienza a aclararse, sin embargo... ella siente que cae sin caer.