Siento cosquillas por todo mi cuerpo,
me asusta lo que vendrá después.
Me aterra pensar que será mi propia mente
Me aterra pensar que será mi propia mente
la que dicte el porvenir.
Me siento triste, mala... y temo que estaré peor.
No me sugestiono,
debo evitar pensar,
tener fría la cabeza y susurrarme:
"es mejor así...
...vas a estar bien...
...después vendrá un después".
Otra vez pensamientos cruzados.
No hay marcha atrás,
así que prefiero avanzar.
"¿Estás aquí conmigo?"
"Acompáñame por favor...
...no me dejes caer en esta oscuridad".